PREPARATIVOS, INSTALACIÓN Y PROTOCOLO DE CUARENTENA
 
PREPARACIÓN SANITARIA
La salud de los peces depende de la calidad del agua para ellos. Hay que tener previsto un control regular
de la misma, especialmente a través de medidas rutinarias del pH, de la concentración de amoníaco, y de la
concentración de nitritos. Por tanto, hay que adquirir KITS específicos de calidad para determinar estos
parámetros. Una opción recomendable es:
http://www.ntlabs.co.uk/product_details.php?product_id=63 (pH, amoniaco y nitritos)
http://www.ntlabs.co.uk/product_details.php?product_id=17 (pH, GH, KH, amoniaco, nitritos y nitratos)
Es previsible que durante la cuarentena surjan problemas con los peces, de hecho alguno podría llegar
tocado del largo viaje.
Por ello conviene estar preparado para detectar síntomas, diagnosticar y tratar si fuese necesario.
Buscar y repasar información sobre prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades,
buscar contactos que puedan hacerlo correctamente
http://www.koi-unleashed.co.uk        libro "Advanced Koi diagnosis and Treatments", de Duncan Griffiths
http://www.fishdoc.co.uk
libro "Koi Doctor ", de Maarten Lammens
http://www.koivet.com
preparar un botiquín con anestesia y con los principales medicamentos que eventualmente habría que aplicar
para tratar problemas como saprolegnia, úlceras, heridas, etc.
en caso de no tener experiencia previa, conviene practicar con peces sin valor a:
anestesiar
aplicar inyecciones por vía intraperitoneal (se puede usar un pequeño volumen de suero salino)
 
INSTALACIÓN
El estanque de cuarentena debe estar separado y en lo posible aislado del estanque principal
Una instalación interior posibilita controlar la temperatura
Montar una piscina o tanque de volumen limitado, entre 2000 y 4000 litros (cuanto mayor sea el volumen mas
difícil y costoso será llevar a cabo el protocolo de rampas de temperatura)
Conviene disponer un aislamiento térmico en piscina y filtros (menor gasto eléctrico)
calentador: es necesario poder elevar la temperatura desde unos 15 grados C hasta al menos 25 grados C
Colocar una pantalla perimetral hecha con malla de sombreo o similar para evitar que algún pez salte fuera.
Debe quedar al menos 40 cm por encima del nivel del agua, y debe ajustar muy bien al borde del estanque de cuarentena.
Disponer una buena aireación y una filtración sobredimensionada. Diseño a gusto de cada cual.
A modo de idea, un bidón con "eazy" casero y unos 20 litros de Kaldnes estático para filtración mecánica,
+ un bidón azul de plástico de 120 litros con unos 50 litros de Kaldnes muy aireado para filtración biológica.
Mejor un depósito de 250 litros con Kaldnes muy aireado.
Maduración del filtro (antes de la llegada de los peces): humedecer con agua del estanque (sin cloro) unas bolsas de malla conteniendo carbón activo (bien lavado) o bien roca volcánica, o arlita. Aplicar sobre ellas una mezcla comercial de bacterias nitrificantes. Colocar las bolsas colgadas dentro del filtro biológico. Estos materiales muy porosos permiten que las bacterias nitrificantes colonicen el filtro con mayor rapidez que si solo usamos Kaldnes.
Para que las poblaciones de bacterias nitrificantes crezcan necesitan disponer de su principal recurso trófico: nitrógeno amoniacal. Se puede añadir una solución de Cloruro de amonio de manera que la concentración de nitrógeno amoniacal en el agua del estanque se mantenga en torno a 0'1 mg/litro de amoniaco (NH3). Conviene tener el sistema completo funcionando
en modo de prueba durante al menos dos o tres semanas antes de la llegada de los peces. Podremos comprobar que todo funciona correctamente y daremos tiempo para que el filtro madure. Una semana antes de la llegada de los peces nuevos hay que conseguir, si fuese necesario, reducir la concentración de amoniaco y de nitritos hasta hacerla despreciable. Se pueden hacer cambios de agua parciales. Entonces se añaden un par de Kois jóvenes sin valor pero que estén completamente sanos y sean de absoluta confianza en lo que respecta a KHV. Ayudarán a que madure el filtro y servirán de "dummies" durante la cuarentena para detectar un posible brote de KHV.
Es muy importante comprobar periódicamente que los niveles de amoniaco, nitritos y pH son aceptables. La calidad del agua es fundamental.
Conviene disponer de una reserva de ZEOLITA y bolsas de red para el caso que haya que controlar una subida posterior de nitritos o de amoniaco.
 
PROTOCOLO DE BIOSEGURIDAD
Todo el material a usar en la instalación de cuarentena debe ser nuevo o haber sido esterilizado
Jamás se usará este material en el estanque principal, ni nada de aquel en el de cuarentena
Preparar medios para eliminar de forma segura desechos (agua sucia del estanque, bolsas, guantes
de látex, jeringas, etc.)
Cuidar medidas de higiene:
conviene cambiar el calzado por unas botas de agua antes de acceder para hacer tareas de vigilancia y mantenimiento.
¡Evitar mojarse el calzado normal! ¡Evitar mojarse ropa (p. ej. mangas)! Podríamos contaminar con ello el estanque
principal incluso horas después
usar guantes de látex si hay que manipular peces o filtros, lavarse bien las manos después con jabón desinfectante.
Evitar acceder al estanque principal justo después de haber estado en el de cuarentena. En ningún caso
manipular nada allí sin estar seguros de que tanto manos como ropa y calzado están secos y limpios de cualquier
resto procedente de la instalación de cuarentena.
 
MANEJO DEL ENVÍO DE PECES
A la llegada de los peces conviene seguir un protocolo que puede evitar muchos problemas posteriores.
Cada bolsa de peces o partida procedente de un mismo criador, y que supuestamente ha estado separada de
otras partidas, debe manipularse sin mezclarla con peces de otras partidas o de otros criadores, si se quiere evitar
riesgos de infecciones cruzadas.
Atención a los materiales que se usan, ¡no mezclar redes ni cajas de plástico etc.!
Medir la temperatura y el pH del agua de la bolsa para tener la certeza de que los peces no sufrirán un choque brusco de temperatura y/o de pH. Asumimos que el agua estará a unos 15 grados.
Los peces deben ser sacados de la bolsa y (sin agua) echados en una caja de plástico con agua limpia sin cloro y bien aireada, que tendremos preparada a una temperatura de unos 15 grados C y pH de 7. Hay que evitar exponer a los peces a un cambio súbito de temperatura (especialmente si es a la baja) y/o de pH. Es necesario examinar los ejemplares cuidadosamente para comprobar que no presentan lesiones ni parásitos. Es conveniente colocar cada pez en una bolsa pequeña para poder observar bien la región ventral. Idealmente se podría hacer un frotis de mucus/branquias de al menos algunos ejemplares para examinar en el microscopio y comprobar que no hay infestaciones parasitarias. En caso de que las hubiera se puede aplicar un tratamiento (p. ej. baño de PP). Puede decidirse aplicar un baño de sal de todos modos, antes de liberar los peces sin problemas aparentes en el estanque de cuarentena. Tratar a los que tengan lesiones.
 
PROTOCOLO DE CUARENTENA: RAMPAS DE TEMPERATURA
El virus del KHV es inactivo a temperaturas bajas, y también pierde actividad con temperaturas altas. Produce brotes cuando la temperatura del agua es de entre 18 y 22 grados, incluso hasta 25 grados C.
Los cambios bruscos de temperatura suponen un estrés para el Koi, lo que le hacen más propenso a enfermar.
Por todo ello, el protocolo a seguir consiste en aumentar la temperatura del agua hasta 25ºC y luego disminuirla, a razón de 3ºC por día tal como se indica a continuación:
Rampa de subida
Día T (ºC)
1 14
2 17
3 20
4 23
5 25
 
Rampa de bajada
Día T (ºC)
6 23
7 20
8 17
9 14
 
Este ciclo se repite tres veces, de modo que en 28 días se completan tres ciclos. Una vez completado el tercer ciclo se puede restaurar gradualmente la temperatura a un valor mas alto (depende de la temperatura a la que esté el agua del estanque en el que se van a introducir los peces al término de la cuarentena). La cuarentena debe durar por tanto un mínimo de 28 días y un máximo de 40.
Es muy importante comprobar periódicamente que los niveles de amoniaco, nitritos y pH son aceptables. La calidad del agua es fundamental.
¡Atención!
Estos cambios de temperatura suponen un importante estrés para los peces, y podrían dar lugar a la aparición de otros problemas de salud distintos al KHV. Es conveniente estar vigilantes a la aparición de cualquier síntoma y preparados para distinguir las causas posibles y actuar en consecuencia.
Para controlar muchas enfermedades comunes es conveniente elevar la temperatura. No solo se activa el metabolismo y mejora la respuesta inmune de los peces, sino que se perjudica a los patógenos. Por ejemplo, varias cepas de Aeromonas que resisten los tratamientos de antibióticos convencionales casi siempre se controlan bien con una temperatura de 27-28ºC. En caso de complicaciones por patógenos o parásitos comunes, la cuarentena se prolongaría lo que fuese necesario hasta asegurar la total recuperación de los peces.
 
¿Y SI SALIESE KHV?
Un brote real de KHV puede producir la muerte de hasta el 90% de los peces (incluso la totalidad) en cuestión de 10 o 15 días. Es hasta cierto punto posible parar el proceso elevando la temperatura hasta 30ºC, lo que debilita e inactiva al virus. Los peces que aún no estuvieran seriamente dañados podrían salvarse, pero todo indica que en estos peces supuestamente curados quedan virus latentes y por tanto son portadores potenciales. La recomendación es sacrificar a todos los ejemplares en un baño de anestesia, y eliminar los cadáveres de forma que no existan riesgos de contaminación biológica (p. ej. quemarlos o enterrarlos en cal viva).
Puede ser conveniente e incluso necesario tomar fotos de los peces enfermos ilustrando los síntomas con claridad, tal vez incluso preparar muestras para posibles análisis que confirmen el brote de KHV.