Hay que considerar en primer lugar el tamaño de los kois que se quieren transportar. Si son pequeños (menos de 20 cm) no hay ninguna diferencia con el transporte de otros peces siendo preferible hacerlo en bolsas de plástico con oxígeno en el interior y bien cerradas con gomas elásticas.

Si los kois son mas grandes el primer problema consiste en coger al pez de manera adecuada para que no se lastime:
1.- No izar al pez con la red sino llevarlo hasta un barreño dentro del es tanque y cogerle desde ahí.
2.- Con una mano tapar los o

jos del koi cogiéndole con la otra por la mitad del cuerpo con la suficiente fuerza para que si da un coletazo no se nos caiga de las manos y se golpee contra el suelo.
3.- Las manos deben estar aproximadamente a la temperatura del agua, no es bueno para el pez que nuestras manos se encuentren muy calientes.
4.- Para evitar que el pez dé coletazos se suele poner al pez boca abajo, de esa forma se puede aprovechar para observar la cloaca del pez y determinar su sexo.

Para preparar al pez para el transporte conviene que no haya comido nada en los últimos 3-4 días para evitar la producción de heces y tener en cuenta el siguiente decálogo:

1.- Usar una bolsa suficientemente fuerte para que no se rompa con el peso del agua y el del pez y suficientemente grande para que queden unos centímetros (3 o 4) tanto a los laterales del pez como en la cabeza y cola estirada. Echar solamente agua del estanque para tapar la aleta dorsal

2.- Sacar todo el aire de la bolsa y poner de oxígeno puro entre 5 y 10 veces el volumen de agua, esto es suficiente para, al menos 24 horas. Si no se dispone de bombona de oxígeno se puedes pedir prestada en un taller de cerrajería. En el soplete oxiacetilénico una de las botellas es de oxígeno.

3.- Si no hay oxígeno disponible el aire es suficiente para una hora al menos. Hemos hecho las siguientes pruebas:

A.- 1 koi de 40 cm en 25 litros de agua con airea presión aguanta mínimo 6 horas.

B.- 15 kois de 20 cm a 18ºC en una bolsa con airea presión han aguantado perfectamente en 35 litros de agua durante dos horas.

4.- Para mejorar la seguridad conviene cerrar totalmente con varias gomas elásticas girando y doblando la bolsa. Luego hacer la misma operación con otra bolsa de forma que si se rompiera la primera por cualquier razón quedaría la segunda.

5.- La temperatura y el ión amonio son los mayores problemas en el transporte. Colocando la bolsa en una caja de corcho blanco favorece el que no cambie sustancialmente la temperatura, en todo caso conviene cubrir la caja para que el pez vaya en oscuridad, reduce el estrés y produce menos amonio

6.- Cuanto más fría está el agua, mayor es su contenido de oxígeno, y menos tóxico resulta el amoníaco. Además de un contenido de oxígeno más alto y de una menor proporción de amoníaco tóxico, una temperatura del agua baja determina otros beneficios, como es un efecto calmante y una reducción de la producción de desechos. De esta forma se pueden transportar más ejemplares en un volumen de agua menor.
A alta temperatura la disolución de oxígeno en el agua es menor. Si se transportan en un coche hay que poner la caja en los asientos de pasajeros, nunca en el maletero. Es muy importante porque durante el verano el interior irá con aire acondicionado o con cubitos de hielo en la caja para que no suba en exceso la temperatura. Durante el invierno ocurrirá lo mismo con la calefacción. No se debe dejar el coche cerrado al sol durante mucho tiempo, por ejemplo durante la comida, puede que el sol caliente excesivamente el interior del coche.

7.- Al llegar al nuevo estanque conviene dejar la bolsa flotando en el estanque para igualar la temperatura del agua de la bolsa con la del estanque pero si lleva en la bolsa mas de cuatro horas conviene que pronto pase al estanque no esperando media hora mas en soltarle, si hay menos de 4-6 º de diferencia.

El pez no solamente tiene que aclimatarse a la temperatura sino también al pH, a la dureza del agua, y a las demás características del agua nueva.

8.- El segundo gran problema durante el transporte es la excesiva concentración de amonio en el agua que puede hacerse mortal para el pez. Hay una relación directa entre el pH y la toxicidad por amonio. Cuando el pez va en la bolsa forma dióxido de carbono, este reacciona con el agua formando ácido carbónico que baja el pH (aumenta la acidez). Esto hace que el amonio sea menos tóxico. Cuando la bolsa está flotando en el estanque para igualar las temperaturas no hay que abrir la bolsa ya que se liberaría el anhídrido carbónico gaseoso y subiría el pH aumentando la toxicidad del amonio. Si puede prevenirse conviene tener a los peces tres o cuatro días sin comer para que la cantidad de excrementos y residuos productores de amonio sea menor.

9.- No conviene mezclar el agua del transporte con el agua del estanque ni el agua del estanque con el agua de la bolsa ya que no hay que abrirla hasta el momento de sacar al pez de ella y dejarlo en el estanque. Cogeremos al pez con las manos y lo echaremos al estanque

10.- Si se usa un tanque en vez de una bolsa cerrada hay que usar una pequeña bomba de aire o una bombona de oxígeno con una piedra difusora. No conviene usar una pequeña bomba de agua con un venturi oxigenador porque se mueve en exceso el agua y el pez tiene que nadar mucho aumentando la producción de ión amonio. En cualquier caso eL pez se transporta con mas seguridad en una bolsa cerrada con oxigeno en el interior que en un tanque abierto.

Si se transporta en un tanque puede ser contaminado por los gases exteriores producidos por los vehículos. El monóxido de carbono es muy soluble en agua y puede ser mortal para el pez al producirle asfixia.