La mansedumbre de los kois es uno de sus grandes atractivos. Imagine que se acerca a sentarse al borde de su estanque, y mientras toca el agua contempla como varios kois de gran tamaño e increíbles colores se acercan confiadamente hasta su mano. Esta relajada y gratificante experiencia es una realidad cotidiana para muchos aficionados, y también puede llegar a serlo para usted.

Sin embargo, quien se inicia con peces nuevos a veces ve sus expectativas defraudadas al comprobar como sus recién adquiridos kois, que parecían mansos en la tienda, se muestran asustadizos y desconfiados en su nuevo hogar.

¿Porqué se muestran asustados?
Los peces sufren un proceso de capturas y transportes sucesivos desde el productor hasta el minorista que les provoca un considerable estrés.
Por otro lado, antes y durante el transporte los peces no reciben alimento, y en las instalaciones de mayoristas y minoristas reciben escasa alimentación. Y ocurre que la competencia por la comida puede más que el miedo. Como tanto la densidad de peces como la temperatura del agua en la tienda suelen ser elevadas, no es raro ver como se arremolinan hambrientos allí donde acercamos los dedos, con la esperanza de ser alimentados.
El nuevo aficionado compra unos pocos ejemplares aparentemente mansos y los aloja en su estanque, a veces en una época en que la temperatura del agua dista mucho de la óptima e inhibe el apetito de los peces. Como además estos encontrarán algo de alimento natural en el fondo del estanque, prevalece el miedo y es normal que no se les vea en varios días.

¿Qué podemos hacer para amansarlos?
En primer lugar partimos de la base de que los Koi están sanos y sin parásitos, y de que la calidad del agua es adecuada. Está comprobado que es más fácil y rápido el proceso de amansamiento en estanques elevados que en estanques a nivel del suelo.
En todo caso se trata de ganarnos la confianza de los peces, y hay varias reglas sencillas de probada eficacia.
1) Tenga paciencia, puede que lleve un tiempo conseguirlo
2) Tenga calma, evite movimientos bruscos y ruidos junto al estanque
3) Sea regular. Los kois desarrollan hábitos, y se acostumbrarán a
ser visitados y alimentados a ciertas horas fijas y en una parte fija del estanque
4) Sea oportuno. Esfuerzese en las épocas del año en que los peces están más activos (sobre todo en primavera)
5) Aliméntelos personalmente. Muy poca cantidad al principio, y espere un buen rato a ver si se acercan a comer. Si es así aporte algo más de comida, si no déjelo hasta la siguiente visita. Los Kois deben aprender a asociarlo con la comida y a verlo como un proveedor, no como una amenaza.
6) Use sticks o pellets flotantes para Kois, que obligan a los peces a subir a la superficie. Use marcas o tipos diferentes de comida en botes pequeños y altérnelos para probarlos.
7) Si fuese necesario, use un cerco flotante (p. ej. un trozo de manguera conectado haciendo un círculo) para mantener los pellets cerca de usted y en la "zona de alimentación", evitando que el viento los disperse
8) Recurra a "golosinas" que difícilmente rechazarán (p. ej. gambas arroceras peladas, trozos de mejillones cocidos, etc.)
9) Procure adquirir uno o dos Kois de variedades "afables y comilonas" como Chagoi, Ochiba, o Kois de un solo color. Suelen ser muy mansos y comilones, liderarán al resto de peces y les trasmitirán confianza (los Koi son peces sociables)
10) Si ha de capturar algún pez, evite corretearlo hasta la extenuación. Use una buena manga de gran diámetro y paciencia. El truco está en conseguir aproximar la red lentamente de tal forma que el propio pez se mete dentro. No lo ize en seco, páselo a un balde dentro del propio estanque, sin que llegue a quedar fuera del agua. Si fuese necesario reduzca el nivel de agua del estanque para facilitar la captura.

Una última recomendación: evite que niños, gatos, y otros seres que puedan alarmar o poner en riesgo a los peces merodeen libremente
y sin supervisión en torno al estanque.