Como mis estanques están lejos de mi domicilio habitual no puedo dar de comer a diario a mis peces, los visito normalmente durante los fines de semana y alguna tarde de vez en cuando.
Desde que tenía kois pensé que era necesario disponer de algún sistema de comedero automático que alimentara a los peces durante la semana.
Comencé probando con un hilo colgante en el que iban ensartadas las rosquillas de pienso de gato con las que daba de comer a los peces (no tenía ni idea en ese momento de la existencia de pienso específico para kois y mucho menos de dónde comprarlo, tampoco disponía del comedero eléctrico). El sistema funcionaba bien pero yo pasaba horas insertando las rosquillas y se hacía aburridísimo prepararles la comida para la semana. A pesar de ello funcionaba muy bien y las rosquillas iban bajando con prontitud.
Posteriormente y harto de parecer un artesano de collares sentado junto al estanque me dispuse a inventar un comedero automático con un programador giratorio. Tenía una tolva hecha con un tiesto cortado por la que iban saliendo los pellets y unas paletas pegadas al programador giraban y empujaban la comida hacia el estanque tantas veces en 24 como número de paletas había. Funcionaba a la perfección y era regulable la cantidad de comida. Lo dejé montado tan contento en una ventana cercana al estanque de forma que caía cada vez la cantidad necesaria. Cuando volví a la semana siguiente el desastre había sido total, el aparato en el centro del estanque y el diferencial bajado. Interpreté que se había subido algún gato intentando coger algo de comida y había volcado todo el artilugio, con cables y todo sobre el estanque. Definitivamente terminó la aventura de ese diseño.
Después compré un comedero automático Cloverleaf y hasta el momento su funcionamiento ha sido bueno. Es capaz de echar pienso de diferentes tamaños, se regula muy bien, el programador permite dar de comer hasta 8 veces al día, etc.
A pesar de ello ha habido diversas incidencias:
Un día llegué y estaba todo el estanque lleno de comida, los parámetros del agua se habían disparado y todo indicaba que iba a haber problemas. ¿Qué había pasado?...simplemente me había equivocado al programar y le dije, sin querer, que empezara a echar comida a las 18,00 horas y dejara de echar a las 18,01….¡pero del día siguiente!...ni que decir tiene que se vació el comedero.
Otro día al revisar el comedero vi que no había salido nada en toda la semana ¿Por qué? Porque el comedero lo echa a un tubo que llega al estanque, la lluvia había mojado una parte del pienso y se había formado un tapón.
Otro día había saltado el diferencial y, claro, toda la semana sin filtración y los peces sin comer.
En otra ocasión la temperatura del agua había bajado durante la semana y los peces no se habían comido gran parte de la comida echada por el comedero, los pellets estaban flotando y contaminando el agua.
Otro día se había estropeado el programador sin causa aparente, tuve que sustituirle.
Y en todas las demás ocasiones, en las que no ha habido problemas y todo estaba bien, me pregunto ¿habrán comido suficiente durante la semana o se habrán quedado con hambre?. Si no queda nada de comida flotando o en el fondo, siempre me queda la duda de si debería haberles dado mas comida, para que hubieran crecido mas.
Por todo esto estoy probando un comedero que funcione “a demanda” que coman los kois cuando quieran, es sabido que también lo hacen por la noche, sobre todo cuando la temperatura del agua es elevada.
Siguiendo con la idea de las rosquillas colgantes lo nuevo fué colgar un tubo vertical cerrado por la parte inferior con una malla que no permitiera salir a los pellets de pienso y que, cuando estuvieran blanditos, pudieran ser absorbidos por los kois. El funcionamiento era y es perfecto pero si el nivel el agua baja el tubo se queda en el aire y los peces no llegan a la comida. Por otra parte el pienso se moja en exceso ya que toda la base del tubo está en contacto con la superficie del agua.
Para solucionar estos problemas diseñé el comedero flotante que además reduce la cantidad de pienso en contacto con el agua al estar cortado el tubo de forma inclinada, a 45º, quedando sumergida en el agua solamente una parte. Para permitir que contenga suficiente pienso la parte superior es más ancha porque si se hace estrecho y alto se puede volcar con el viento al tener el centro de gravedad más alto. Así cabe aproximadamente 1,5 Kg pero es fácil tanto hacer otro comedero como ampliar el existente.
Buscando en la tienda de material de fontanería la pieza ideal encontré una pieza de PVC que conecta la salida del inodoro al tubo de la bajante, es una pieza que tiene una junta de goma negra y tiene salidas de 110 y 90 mm y entrada desde el inodoro a 110mm. Es mejor la que tiene salida de 90mm porque hay menos cantidad de comida en contacto con el agua. Su precio es de 1,17 €. 
La pieza va cortada a 45 y lleva sujeta con gomas elásticas un trozo de malla de unos 8 mm de luz. Todo el conjunto va metido en un trozo de corcho blanco de 5 cm de grueso de forma que como mucho un par de centímetros de la punta están sumergidos en el agua. Encima de la pieza y para ampliar la tolva del comedero he puesto un trozo de tubo anillado de mayor diámetro (160mm) que la pieza de PVC.
Los pellets ideales son los de 6mm, si son mas pequeños se salen con facilidad. Aunque alguno de los de 6mm se salga queda en el hueco den interior del corcho, de forma que será el primero que se coman los peces.
Las observaciones que llevo hasta el momento y a falta de corroborarlas en las próximas semanas son dos:
La primera es que los peces comen bastante más cantidad que si programo el comedero automático, por ello pueden subir con facilidad parámetros como el amoníaco o los nitritos. Si se dispone de un filtro biológico muy efectivo no habrá problemas, pero si no es el caso será preciso vigilarlo.El hecho de que coman mas cantidad en principio es bueno pero puede haber problemas como los descritos en el agua o problemas intestinales.
La segunda, y totalmente lógica, es que los peces no tienen hambre cuando quieres que tengan hambre y vengan a comer a la mano. Solamente algunos mas confiados vienen aunque solo sea a “saludar”.