Los Nenúfares (Nymphaea) son las plantas acuáticas por excelencia. Con su gran variedad se les puede ver en cubos de agua hasta en grandes lagos, de diversos colores (azul, rosa, blanco, amarillo,…..), adaptados a diferentes climas, etc.

Estas plantas suelen ser caras y no suelen conocerse bien las labores de mantenimiento necesarias para un adecuado cultivo. En este articulo se tratan dos aspectos primordiales: división y multiplicación.



Los nenúfares (Nymphaea) aptos para la mayoría de nuestros estanques (zonas templadas) suelen ser híbridos por lo que las semillas son estériles (si es que las producen), tan solo N. odorata y N. tetragona se las puede cultivar de esta forma. El resto se multiplican por división de rizomas o tubérculos.

En el mantenimiento del estanque se debe dividir los nenúfares cada 4-5 años aproximadamente, cogiendo únicamente los extremos de rizomas vigorosos con 15cm de rizoma y se plantaran de nuevo en el estanque, si además se quiere producir el máximo de nenúfares se aprovecharan los vástagos laterales u ojos.

Este articulo se realizo en las instalaciones de “El Capricho” con nenúfares de su colección procedentes del vivero de Latour Marliac (http://www.latour-marliac.com/index.php?changementidlangue=1).

En la fotografía una imagen de las estanquillas de producción de planta acuatica.




Variedades “Escarboucle” (rosa) y “Marliacea Albida”(blanca)



Ceratophyllum demersum


Este síntoma de hojas apiñadas es un indicativo de que hace falta la división de los rizomas, otro indicativo es que las raíces desborden la maceta.




Aspecto de la planta recién sacada del estanque, se deben tener plantados en contenedores de 5-10 litros de capacidad (segun variedad) con sustrato de acuáticas o algún sustrato universal a base de turba.



El aspecto de la parte superior del contenedor está saturado de raíces que impiden la circulación de gases, líquidos y nutrientes. Además se encuentran restos orgánicos en putrefacción etc.

El trabajo empezara con suprimir prácticamente la totalidad de hojas y flores de la planta (solo dejaremos las hojas mas tiernas) esto inducirá a la planta a usar sus sustancias de reserva con una producción de hojas y raíces que garanticen un buen arraigo.

 



Aquí un capullo de flor que se eliminara.




Después de la limpieza (aunque queda un capullo floral).



También se eliminaran las raíces que salgan por los orificios de drenaje (si es que los tiene).



Se sacara la planta del contenedor con cuidado ya que si se cae “boca abajo” se pueden dañar las puntas de crecimiento de los rizomas.

En esta foto se puede apreciar lo saturada y agotada que estaba la tierra del cepellón.




El siguiente paso será eliminar la mitad inferior del cepellón ya que los rizomas se desarrollan en la superficie del sustrato. No obstante se hará con cuidado ya que puede haber algún rizoma un poco profundo.



Seguidamente se eliminara la capa superficial de raíces para ver con más claridad los rizomas y las yemas de crecimiento.



Se procederá con cuidado ya que algunas yemas son pequeñas y se las puede dañar en el proceso.



Esta capa se quita fácilmente con la mano



Según se va eliminando la capa de raíces van apareciendo algunos rizomas pequeños que servirán para la multiplicación del ejemplar.



Al cortar las hojas, en la sección transversal del peciolo, se pueden observar unos canales huecos. Estos conductos le sirven a la planta para llevar oxigeno a las raíces y rizomas ya que sus células necesitan realizar la respiración. Además las plantas acuáticas suelen liberar oxigeno al sustrato para evitar las condiciones anaeróbicas en torno a sus raíces.



Se divide el pan se tierra con las manos delicadamente y se limpian con agua a relativa presión para ver bien el rizoma.





Esta yema lateral dormida servirá para producir un nuevo ejemplar.





Una pequeña yema lateral con algunas raíces en el rizoma principal.

Se pueden apreciar las cicatrices dejadas por las hojas.



Después de separar un pequeño rizoma se le recortaran las raíces y se plantara.

Este es un futuro nenúfar el cual solo tiene unos milímetros de largo.



Si no se quiere multiplicar al nenúfar, en la división solo aprovecharemos las yemas más vigorosas. Aquí tenemos un buen ejemplo de las yemas a replantar.





En algunos casos el rizoma está muy ramificado pudiendo producir gran cantidad de planta, aquí se sacan 5 esquejes de un trozo pequeño del rizoma.



Ya divididos.



Durante la operación de división y limpieza de los rizomas se mantendrá húmeda la planta y a la sombra, y conforme se vallan dividiendo trozos de la planta se tendrán en un cubo con agua para evitar la deshidratación de los esquejes.



Con los trozos sanos de rizoma que no tengan ninguna yema se les puede plantar en una bandeja con poco agua y con agua tibia (20-25ºC).

Con el tiempo es posible que brote.




En ocasiones puede haber yemas tan pequeñas o escondidas que es fácil que pasen desapercibidas.



Estos rizomas muertos, en estado de descomposición, junto al agotamiento del sustrato y al apelotonamiento de la planta en el contenedor, son las causas por las que es necesario realizar una división cada 4-5 años.



Estas pequeñas raíces junto al crecimiento del rizoma constituirán la nueva planta.



A la hora de la plantación se coloca el rizoma en la posición en la que crecia (horizontal) dejando espacio para el nuevo desarrollo.

El sustrato usado no cubrirá el rizoma.



El rizoma se cubre, en este caso, con graba volcánica lavada para evitar que los peces desentierren la planta, favorecer el intercambio de gases, nutrientes, etc. Y para proporcionar un medio de desarrollo a las bacterias del ciclo del nitrógeno.



Detalle de la plantación. La yema queda al ras de la grava.



Una vez plantado el nenúfar se sujeta en la superficie del agua para evitar que el agua entre rápido en el sustrato pudiendo desenterrar la planta. Sino también se puede dar un buen riego antes de introducir la planta.



Ya en su lugar de crecimiento hasta que enraicé de nuevo, junto a ella otra planta del año pasado.



Con yemas pequeñas o débiles es aconsejable colocarlas en un estanque con poco agua e irles subiendo el nivel según cojan vigor, también se las puede tener en invernadero para acelerar su recuperación.