El ser humano, desde sus más antiguos orígenes, ha estado ligado al agua. Elemento vital para su supervivencia asentaba sus poblaciones junto a cursos de agua, lagos, o el mar.

En los primeros jardines también aparecía el agua, de forma estética y funcional. Hoy en día prácticamente no existe ningún jardín en el cual no encaje ningún elemento acuático, de igual manera es casi imposible no encontrar alguna planta adecuada para cualquier medio acuático.


Las plantas acuáticas son, por definición, especies vegetales cuyas raíces crecen sumergidas o parcialmente sumergidas. Con esta definición se engloban plantas de muy diversa naturaleza con características variables de unas a otras.


Afinando más la clasificación se pueden realizar grupos, teniendo en cuenta su zona de plantación:

- Plantas de agua profunda; como los nenúfares o el aponogeton

- Plantas sumergidas u oxigenantes; muy útiles para el equilibrio del medio como la elodea o el ceratophillum

- Plantas flotantes; como la castaña de agua o la stratiotes

- Plantas marginales; este grupo se desarrolla próximas a las orillas (de 0-40cm de profundidad) con gran variedad engloba plantas como la houttuynia y la menyantethes.

- Plantas de pantano y o amantes de la humedad; este grupo es la transición entre el agua y el jardín y admiten desde el barro hasta tierra con un mínimo de humedad constante.


Las plantas acuáticas, además de tener grandes cualidades ornamentales, facilitan el buen estado de las masas de agua. Casi todas ellas son importantes para la creación y mantenimiento de un ecosistema sano, manteniendo los niveles de luz oxigeno y nutrientes aptos para la vida de los seres vivos.

En estanques de kois no se puede esperar alcanzar un ecosistema equilibrado, principalmente por la densidad y voracidad de los kois, pero colaboran enormemente al buen mantenimiento del estanque ubicadas en un filtro verde.


Las plantas sumergidas oxigenan el agua y hacen la competencia a las algas (incluso las hay que liberan sustancias alguicidas) eliminando nutrientes del agua.

Las flotantes también eliminan los nutrientes del agua y además aportan sombra al agua reduciendo la capacidad fotosintética de las algas.

Los nenúfares y otras plantas propias de aguas profundas aportan cobijo a los animales acuáticos y con su vigoroso desarrollo y sus grandes hojas flotantes ayudan al mantenimiento de los parámetros del agua.

Las formas paisajísticas en las que proliferaran mas las plantas acuáticas serán los estanques informales de orillas sinuosas y gran variedad de profundidades para aprovechar al máximo la variabilidad florística de este medio. Otros estilos en los que se podrá disfrutar al máximo de las plantas acuáticas son los estanques para fauna silvestre, en los cuales se tendera mas por especies de plantas autóctonas que resulten más familiares a infinidad de animales de medios acuáticos (ranas, tritones, aves….) estos estanques estarán dotados de “playas” y plataformas de fácil acceso para pequeños vertebrados, incluso zonas con orificios para las madrigueras de cangrejos de rio por ejemplo; otra formación muy atractiva y original son los jardines de pantano que, situados junto al estanque, hacen el nexo perfecto entre el estanque y el jardín y servirán de medio de cultivo ideal para plantas tan hermosas como la gunera, las hostas, la caltha etc.


Aunque estos estilos sean los más prolíficos en jardinería acuática también podemos cultivar plantas acuáticas en filtros verdes, estanques formales, canales de agua, e incluso en tinajas o calderos dando un gran atractivo a un pequeño rincón.

A la hora de diseñar la plantación se deben seguir, a groso modo, los criterios de diseño usados en el jardín, se deben intentar conseguir combinaciones agradables que realce el atractivo de la plantación. Hay que evitar que de aspecto desordenado, abandonado, o “de jungla”. Esto lo conseguiremos con macizos de plantación en lugar de pupurris de plantas y marcando ritmos de diferentes especies a lo largo de la orilla. Intentaremos prolongar el atractivo del estanque combinando especies con diferente periodo de floración y combinando follajes contrastantes. En el diseño se tendrán en cuenta las dimensiones finales de las especies plantadas evitando apelotonamientos los cuales debilitarían a las plantas y darían un aspecto pésimo a la composición, además evitaremos plantar especies de gran porte junto otras menores, intentaremos crear una escala gradual en altura con las plantas más pequeñas delante y las más grandes detrás.

Una buena plantación meditada y bien plantada dará poco trabajo y mucha satisfacción al crear un entorno en nuestro jardín que cautivara a cualquiera que lo contemple.