Capacidad tampón

La capacidad tampón o buffer describe la habilidad de un cuerpo acuático para mantener un nivel de pH estable o, para ser más precisos, resistir los descensos de los niveles de pH.

EI agua contiene tampones químicos, por lo general en forma de carbonatos, que reducen las fluctuaciones de los iones de hidrogeno, y, por lo tanto, impiden cualquier caída drástica en los niveles de pH. La capacidad tampón está estrechamente relacionada con la dureza del agua y ambos parámetros dependen de las mismas sustancias.

EI agua dura suele tener una mejor capacidad tampón y poseer una mayor alcalinidad (pH) que el agua blanda, pero los cambios de agua regulares mantienen estable la capacidad tampón del agua. En un estanque con plantas es importante analizar de forma regular la dureza de los carbonatos, pues el CO2 (sustancia acidificante) puede reducir la capacidad tampón o la dureza del agua.

Si se consumen todos los carbonatos disponibles, se producirá un severo descenso en el pH que será perjudicial para los kois.




Fluctuaciones diurnas

Durante el día, los procesos de fotosíntesis y respiración de las especies del estanque provocan fluctuaciones que inciden en los niveles de oxigeno y dióxido de carbono del agua. En un estanque con plantas, las fluctuaciones diurnas se incrementan debido a la concentración elevada de plantas respecto al volumen de agua.

Por la mañana, cuando la luz llega a las plantas, estas inician la fotosíntesis y consumen el dióxido de carbona a la vez que liberan oxígeno.

A medida que las plantas realizan la fotosíntesis, los niveles de dióxido de carbono del agua empiezan a descender, al igual que la cantidad de acido carbónico producido. EI oxígeno liberado se combina con elementos orgánicos y minerales, y este hecho, combinado con el descenso de los ácidos carbónicos, provoca un aumento en los niveles de pH (el agua es mas alcalina). En cuanto el dióxido de carbono disuelto se consume, las plantas empiezan a buscar otras fuentes de CO2 y recurren principalmente a los bicarbonatos.

Los bicarbonatos aportan dureza al agua; pero, al ser consumidos por las plantas, el agua del entorno se vuelve más blanda. Por lo tanto, la combinación de estos dos procesos crea un agua con un nivel de pH elevado (alcalina), pero de poca dureza.

Por la noche, las plantas interrumpen el proceso de la fotosíntesis y dejan de producir oxígeno, sin embargo, siguen respirando, de modo que se reducen los niveles de oxígeno del agua y aumentan los de dióxido de carbono.

EI dióxido de carbona disuelto se combina con minerales, como el calcio, creando bicarbonatos que incrementan la dureza del agua y la capacidad tampón.

EI CO2 también se combina con elementos orgánicos y crea acido carbónico, que reduce el nivel de pH (el agua es mas acida). Por lo tanto, estos procesos incrementan los niveles de oxigeno, dureza y pH durante el día, pero los reducen durante la noche.

En el estanque se producen estas mismas fluctuaciones, aunque pueden controlarse o reducirse introduciendo dióxido de carbono de forma artificial. EI hecho de proporcionar a las plantas una fuente de dióxido de carbono adicional hará que no necesiten consumir bicarbonatos y, por lo tanto, que no se produzcan fluctuaciones en la dureza del agua. Aunque en un estanque de kois con una población normal, la propia respiración de los kois evitara estos extremos.

Sin embargo, se seguirán produciendo fluctuaciones en los niveles de pH, debido a las diferencias que presentan los niveles de oxigeno y dióxido de carbono durante el día y la noche.

Aunque los peces y las plantas están acostumbrados a estas fluctuaciones, es necesario comprobar el nivel de pH y la dureza del agua por la mañana y por la noche, pues un cambio drástico en el nivel de pH puede ser perjudicial para los kois. También es necesario comprobar la dureza de los carbonatos, ya que la falta de bicarbonatos reducirá la capacidad tampón del acuario, y esto, a su vez, provocara mayores fluctuaciones en los niveles de pH. Esta es una de las razones por las que es preferible no utilizar un agua demasiado blanda en aquellos estanques en los que convivan peces y plantas.